Universidad de Tucumán: aulas abiertas para los negacionistas del genocidio en Gaza
El pasado 23 de julio la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) albergó un evento supuestamente para “combatir el antisemitismo”. La presentación del libro “Antisemitismo: Definir para combatir” de Ariel Gelblung, auspiciada director del Centro Simón Wiesenthal para América Latina.
En la presentación el autor fue acompañado por los vocales de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Claudia Sbdar y Daniel Posse, el periodista Álvaro José Aurane, y los funcionarios Raúl Albarracín y Hugo Navas. Previo a la actividad, Gelblung mantuvo un encuentro con el rector Sergio Pagani.
La visita de Gelblung se enmarcó entre las actividades de la Diplomatura de Posgrado sobre Genocidio y Delitos de Lesa Humanidad. Un hecho paradójico porque el director del Centro Simón Wiesenthal se empecina en negar sistemáticamente el genocidio que el Estado de Israel lleva adelante contra la población palestina.
“No se está llevando adelante un genocidio”, comentó en una de las entrevistas que tuvo en La Gaceta. Según las cifras de la ONU, en los últimos 21 meses en Gaza fueron asesinadas más de 60 mil personas, de las cuáles más de 18 mil son niños.
Sin sonrojarse Gelblung llegó a decir que organismos de la ONU se encargan de no repartir alimentos (o que directamente la organización Hamas bombardea los convoyes con comida) para que los palestinos “mueran de hambre y que la culpa sea de Israel”.
Estos dichos brutales son desmentidos a diario por imágenes difundidas por diarios de un vasto arco político dónde el ejército israelí dispara para matar a quienes buscan desesperadamente alimento.
“Negar la hambruna en Gaza no es menos vil que negar el Holocausto” fue el titulo de un artículo del Gideon Levy, columnista del diario israelí Haaretz. Incluso algunos oficiales han expuesto esto tras regresar y jóvenes israelíes protestan quemando las convocatorias para enrolarse en las FDI, denunciando que el hambre se usa como arma de guerra. Con impunidad colonial, fuerzas armadas israelíes bloquearon a las flotas que llevaban alimentos para los gazatíes y detuvieron y torturaron a sus tripulantes.
Como parte de la defensa de la limpieza étnica y el colonialismo, Gelblung habló del “derecho a defensa de Israel” y señaló que hablar de “colonizador sionista asesino” es una muestra de antisemitismo. Bajo esta operación ideológica se quiere no solo callar sino también criminalizar judicialmente a quién denuncie el accionar genocida del Estado de Israel.
Judíos de todo el mundo han rechazado esta manipulación histórica y se movilizan para decir bien en alto “no en nuestro nombre”, incluyendo protestas de israelíes contra Netanyahu. De hecho, el primer ministro israelí tiene vigente órdenes de captura, emitidas el 21 de noviembre de 2024 por parte de la Corte Penal Internacional, bajo la acusación de crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza.







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